¿Cómo sentiste que fue tu año?
Wow, cómo describir este año para mí. Sin duda alguna ha sido uno de retos comparado con otros años, pero de una manera distinta. Sin embargo, no puedo descartar que ha sido una travesía gratificante.
No recuerdo haber mencionado esto en otro escrito, pero actualmente soy ama de casa a tiempo completo y, en mis horarios disponibles, abro espacio en mi negocio para mis clientes. Amaba mi profesión y amo la educación, pero amo más ver a mis hijos crecer y brindarles lo que necesiten.
Me vi forzada a renunciar en el mes de marzo para poder estar disponible para las evaluaciones de mis hijos, citas médicas sin preocuparme de elegir entre mi trabajo o mi familia. Sin mentir, fue la decisión más difícil de este año para mí, pues trabajo desde los 16 años y siempre he sido bastante independiente. A pesar de que tenía todo el peso para renunciar inmediatamente, fue mi esposo y varios compañeros de trabajo los que me impulsaron a tomar la decisión. Recuerdo haber llamado a mi esposo, y él, de manera calmada como de costumbre, me dijo que no me preocupara porque él asumiría todo lo que conlleva el área financiera.
Después de esta decisión, en los primeros días, me sentí aliviada y tranquila, pero luego de dos semanas me deprimí. No me sentía en mis óptimas condiciones. Me sentía triste de manera constante, me sentía sin fuerzas, sin sentido. Llevaba la sonrisa y mi personalidad a todos lados, pero dentro de mí no me sentía bien. Aunque la causa era necesaria y buena, yo no me sentía útil o suficiente. Me duró casi dos meses. Ahora entiendo que era parte del proceso y que era normal que me sintiera así.
Cuando vi que podía ir a cualquier cita sin cargo de conciencia, llevarlos a cada evaluación y lo más importante, que a causa de mi trabajo no les había podido conseguir sus terapias y gracias a esa decisión, me di cuenta de que era justo y necesario esta etapa de mi vida.
He visto los cambios en ellos, en su progreso, en la manera en que se relacionan, sus expresiones, cómo reflejan su autismo. Mi enfoque nunca ha sido que sean como los demás, sino que en su proceso y en cada etapa aprendan a explotar cada potencial que poseen siendo tal y como son. Ha sido mi mayor alegría y consuelo en esta etapa de nuestra vida como familia.
Por otra parte, digo a viva voz que me siento orgullosa de cómo este proceso ha formado mi carácter, mi tolerancia, cómo me he hecho más fuerte y resiliente. Hace un año les confieso que lloraba constantemente, me frustraba con facilidad, me sentía siempre de mal humor, no podía comprender muchas etapas que mis hijos reflejaban y tampoco veía las cosas más allá, pero este proceso me ha transformado en todas las áreas. Quería formar una nueva perspectiva y comenzar de cero como mamá, como esposa, como ser humano.
Así que decidí no solo transformar mi mente, sino que comencé a educarme y a certificarme en autismo. Eso me ha permitido encontrarme con otras madres en mi situación, y he podido ser consuelo, de ayuda, y he podido hablarles de mi proceso, lo que me ha ayudado completamente en mi rol maternal. Eso me llevó a darme cuenta de que mi profesión no se quedaba en un aula de clases, no se quedaba en una materia, era mi estilo de vida. Me encanta hablar demasiado, me encanta enseñar, amo la salud y todas las áreas que conlleva. Decidí abrir entonces este blog para mí y para cualquier lector. Tomé la decisión de seguir estudiando y hacer de esto mi profesión.
¿Qué quiero decir con todo esto?
No sé cómo fue tu año, probablemente no tienes hijos con condición, probablemente tu situación es similar o peor que la mía. Probablemente ni siquiera mi estilo de vida o mis decisiones se asemejan a la tuya. Sin embargo, luego de desbordar un poco de mi año, quiero que sepas que tu etapa tiene un principio pero también tiene un final. Tal vez no de la manera que esperas, pero siempre llega. Este escrito no es para que me compadezcas, este escrito es para que entiendas que en medio de tu proceso, podemos salir adelante, podemos ver las cosas diferentes, podemos utilizar nuestra situación a nuestro favor. A lo mejor no viste los frutos que querías o las metas cumplirse o no viste el progreso que deseabas, pero si de algo estoy seguro es que la perseverancia y cómo actuemos ante la situación nos llevará a un camino de recompensa.
Este mensaje puede ser aplicado a cualquiera en su vida, pero me quiero dirigir a ti, mamá, o cualquier familiar similar a mí. Permite que este nuevo año te inunde de perseverancia y te ayude a ser resiliente. No busques comparar a tu menor con otros niños, ni su progreso ni sus altas o bajas. No permitas que otros dicten cómo debes accionar ante tus hijos, pero, sobre todo, no permitas que la circunstancia te limite o te menoscabe. Tú tienes la capacidad, tienes lo que tu menor necesita para salir. Llora en el camino, es normal, pero así mismo sécatelas porque la travesía continúa. Que este año 2024 puedas crecer junto a tu menor y puedas tener la confianza y esperanza de que tu recompensa está cerca.
Para más información sígueme por:
YouTube: https://www.youtube.com/@autismo_mama
Instagram: https://www.instagram.com/autismo_mama
Spotify: https://www.spotify.com/@uniendocamino
Apple Podcast: https//podcasts.apple.com/us/podcast/uniendo-caminos

Saludos!
Este escrito llegò en el momento correcto a mí vida. Yo presenté mi renuncia y mi último día de trabajo será el 8 de enero.
Mi hijo necesita terapias del habla, terapia ocupacional y terapia de alimentación. Con el trabajo y el plan privado de mi trabajo se me ha hecho muy difícil proveerle a mi hijo todas las terapias y las evaluaciones recomendadas.
Sé que no será fácil lo que viene, pero como dices en tu escrito, sé que es una etapa justa y necesaria en mi vida. La satisfacción de estar para él al 💯 nada podrá superarlo.
Gracias por compartir. 💗
Me gustaMe gusta