Ambiente y su Aprendizaje

¿Te ha pasado que te cuesta prestar atención a una conversación, una clase o enfocarte en una tarea? Es muy probable que el ambiente que te rodea no sea el más adecuado.

El ambiente son aquellos factores que solemos tener o utilizar a diario u ocasionalmente, pero de cierta manera no siempre nos benefician. Este puede estar compuesto por personas, objetos u otras cosas que alteren nuestro aprendizaje y enfoque de manera social, emocional o mental.

Esto nos puede pasar a cualquiera y puede resultar bastante abrumador.

En el aspecto de lo que nos rodea puede haber distractores, muchas personas, ruido, olores, entre otros.

En el aspecto social, si eres introvertido, si no encajas con el grupo que te rodea, si emocionalmente no te sentías dispuesto, entre cientos de razones que pueden afectar nuestro aprendizaje.

Esto aplica tanto para estudiantes como para profesionales en nuestra rutina diaria; en fin, nadie está exento.

Ahora, ¿por qué esto afecta la forma en la que aprendemos?

Nuestro cerebro siempre está trabajando en lo que hacemos, sentimos y aprendemos. Debe sentir que estamos en un ambiente seguro para poder seguir asumiendo su rol de manera efectiva y continuar aprendiendo.

Un cerebro estresado, ansioso o distraído no puede absorber información ni funcionar correctamente. Aquí es donde entra el análisis de conocer exactamente qué tenemos alrededor. Por ejemplo, si te encuentras en el trabajo y debes terminar una tarea, pero tienes un cuadro de colores frente a tu escritorio que no te deja concentrar, tu deber es moverlo de lugar o eliminarlo. Parece sencillo, pero esos pequeños detalles pueden impedir que logres tus objetivos.

Esto se puede observar mejor en los niños que están constantemente buscando aprenderlo todo, lo observan todo y lo preguntan todo. Sin embargo, en la escuela de muchas maneras se les presentan muchas cosas que no facilitan su aprendizaje.

Si no descansaron bien, si no desayunaron, si el diario de clases es rutinario, si el salón está muy cargado de decoraciones, etc.

El enfoque debe ser siempre ofrecer un buen ambiente, un ambiente relajado que se acople a todo tipo de necesidad y que ofrezca seguridad. Eso es el inicio para un mayor aprendizaje. Pero ojo, esto no solo aplica en escuelas y trabajo, sino también en nuestros hogares. Nuestro hogar es el inicio y el final de cada día. Es ahí donde se puede activar una descompensación, un mal humor por la prisa o elevar un nivel de estrés.

Cuidemos nuestro cerebro utilizando buenas luces, colores que sean de nuestro agrado, sonidos agradables, un ambiente emocional estable, que fomente la inclusión, un balance y sobre todo que en cada momento se pueda ser empático de surgir un momento fuera de control.

Esto lo puedes aplicar con tus hijos, contigo mismo, en tu área de trabajo y en tu diario vivir. Si cuidas tu ambiente, fomentas que tu aprendizaje sea mayor.

Para más información sígueme por:
YouTube: https://www.youtube.com/@autismo_mama
Instagram: https://www.instagram.com/autismo_mama
Spotify: https://www.spotify.com/@uniendocamino
Apple Podcast: https//podcasts.apple.com/us/podcast/uniendo-caminos

Deja un comentario